Entrevista con Tano Conforti [Los Antiguos]: “Es el público el que te acompaña y te pone en el lugar en que estás”

Los Antiguos es la banda que más creció la década pasada en el Rock Pesado de Argentina. En un ascenso permanente donde no se ve aún el techo, solo la pandemia obligó al párate de una agenda cargadísima de shows y los ensayos donde estaban componiendo las primeras canciones de su cuarto disco. Sin embargo, en plena cuarentena tienen otro motivo para celebrar: fueron nominados al mejor álbum de Rock Pesado/Punk en los Premios Gardel por Oro Para Las Naves. Conversamos con uno de sus guitarristas, Sergio ‘Tano’ Conforti, que nos contó sobre el reconocimiento, el codearse con grandes artistas del Rock Nacional y los festivales masivos, sin dejar el laburo en la fábrica ni bajar las banderas de la autogestión y el no pagar para tocar.   

¿Cómo estás llevando la cuarentena que estamos viviendo en el AMBA?

Soy uno de los afortunados que tengo trabajo y tengo que seguir yendo a hacerlo. Sí es un rompedero de pelotas el tema de tu casa al laburo y del laburo a tu casa, sin poder hacer absolutamente nada. Pero no lo estoy padeciendo como mucha parte de la población que no puede ni asomar la cabeza a la calle.

Son 10 horas que estoy fuera de casa. Me voy en bicicleta de Bernal hasta el laburo en  Sarandí. Más o menos como que continúo con una rutina de vida. Limitada, pero por lo menos tengo la posibilidad de andar en bici, estar con mis compañeros, tener un poco de contacto humano, contacto social.

Así que no perdí tanto, pero sí estoy hinchado las pelotas como todos. También soy consciente de que sé que es lo único que se puede hacer. Así que tomándolo como se puede.

¿De qué estás laburando? ¿Cómo son los cuidados que tienen?

Trabajo en una metalúrgica, en la parte de mecanizado. Hace bastante tiempo estoy en esta empresa y me dedico a esto hace como 20 años.

Cuando arrancó la pandemia, nos comimos la primera fase de la cuarentena, desde el 20 de marzo y volvimos a trabajar cuando pasamos a la fase 2 en abril, después de Semana Santa. Ahí ya arrancamos con los controles sanitarios para poder trabajar.

Entramos y almorzamos en horarios escalonados para no estar siempre uno encima de otro. Nunca están juntas más de dos personas. Y bueno el tema de tener cuidado individual y las desinfecciones que corresponden y esas cosas.

Hasta ahora venimos trabajando así y viene funcionando. La verdad que si uno hace las cosas bien, se cuida, se puede convivir con esto. Pero tampoco se puede llevar una vida normal, eso está claro.

Los Antiguos desde que arrancaron, parecen no tener techo y con Oro para las naves llegó la nominación en los Gardel, ¿Cómo recibieron este reconocimiento?

El techo a Los Antiguos se lo puso ahora esta situación. Estábamos justo con una agenda súper cargada por la presentación del tercer disco que sacamos el año pasado. En Capital lo presentamos en mayo y tocamos hasta fin de año por todos lados.

Este año teníamos una cantidad importante de fechas, con cuatro shows mensuales. Para ir a tocar a casi todas las provincias, por todo el Gran Buenos Aires y visitas a países limítrofes. El 2020 veía muy prometedor.

Veníamos trabajando en canciones nuevas también. Eso en paralelo se sigue, porque cada uno toca en su casa. Pero necesitamos juntarnos a ensayar, porque ahí uno le da la forma que requiere. Los Antiguos es una banda muy de sala de ensayo. Es donde mejor se ve el resultado. Cuando uno trae una idea se plantea y mediante el tocar se van acomodando las cosas. Somos una banda que lo necesitamos mucho y la situación de no poder hacerlo, nos tiene un poco angustiados.

Estamos desesperados para que pase esto y poder volver a la sala y a estar arriba de un escenario. Volver a estar en comunión con mis compañeros lo extraño un montón, es lo que más duro se hace en este tiempo.

Son muy “equipo” ustedes, más allá de los cinco…

Sí, sí. Los Antiguos somos los cinco que suben al escenario, pero en realidad no somos nosotros cinco nada más. Hay otro grupo de gente atrás nuestro, que son los mismos que están siempre. Siempre vamos con los mismos asistentes, vamos con nuestro sonidista, nuestro iluminador.  Es la gente que nos acompaña show a show. Ese es el equipo. Somos ocho y 12 personas las que se mueven cuando tocamos. Cuando vamos a tocar el interior tenemos que acortar la cantidad de gente por cuestiones del presupuesto. Pero somos entre 8 y 12 personas que conformamos el grupo de laburo de Los Antiguos y nos estamos extrañando como locos.

¿Qué piensan de la nominación y qué expectativas tienen?

Es importante porque la verdad que nosotros que hacemos música para sentirnos bien y porque nos gusta hacerlo. Tratamos de hacerlo lo mejor posible y la verdad que una nominación a un premio tan importante como los Gardel nos hace bien.

Nos hace bien porque es el reconocimiento, sobre todo, al trabajo independiente que nosotros hacemos desde un principio. Los Antiguos es una banda que es autogestión, que se pone sus objetivos y trabaja para lograrlos. La verdad que nos hace nos hace repensar y decir: “Bueno agarramos un camino bastante acertado porque estamos a la altura de por competir contra un montón de otros artistas”.

El tema de la competencia, que se entienda, no es una batalla. Sino que lo digo como que nosotros estamos a la altura siendo independientes, compitiendo con otros artistas que manejan otro presupuesto y que no es imposible. Si vos te planteas las cosas y los objetivos y trabajas duro, todo se puede llegar a dar.

Así que lo de la nominación es importantísimo. Ahora tenemos que ir por la hazaña. Ir por nuestro México 86, ver si lo podemos ganar. Pero ya el tema de estar ahí en la nominación, lo más importante es el reconocimiento de nuestro trabajo. Y me parece que ahí es donde ganamos todos ya. Que te tengan en cuenta por el laburo que estás haciendo,  es muy o tanto más importante que llegar ganar el premio, creo.

Por la pandemia tuvieron que suspender el show en The Roxy de abril y hacía un año que no tocaban en Capital, ¿Cómo esperan que sea la vuelta?

No sabría qué responderte a eso (risas). La verdad espero que sea un despelote, en el buen sentido. Los Antiguos estamos con una ansiedad tremenda por tocar en vivo. Esperábamos mucho ese show en Capital. Estuvimos un año sin tocar en Buenos Aires porque quisimos ser lo más federales posible y tratar de llevar el show en vivo a todos lados.

Apostábamos mucho al concierto en The Roxy para reencontrarnos con nuestro público de acá, que de alguna manera es responsable del ascenso que vive el grupo. Para nosotros era muy importante brindarle un gran show a toda esta gente que nos viene siguiendo hace años y nos hace vivir el momento en el que estamos. Prácticamente estamos con una desesperación total para poder hacerlo y poder retomar toda la agenda que tenemos.

Nos pone muy contentos porque sabemos que la gente va a responder en un montón de cosas y está disfrutando muchísimo esta nominación nuestra, que es un logro de todos. Nosotros trabajamos muy duro para hacerlo, pero también somos conscientes de que es el público el que te acompaña y te pone en el lugar en el que estás.

Captura YouTube

En el interior o países limítrofes los shows para más de 100 personas volverían antes, ¿Hay alguna fecha a la vista para cortar la ansiedad de volver a tocar?

El tema es el hecho de que nos dejen salir a nosotros de acá. Las fases pueden ir mejorando en otras regiones, pero si hay que aislarse al entrar y salir de una provincia, no podemos ir 15 días por un show. Nosotros somos todos laburantes y eso es imposible de hacer. La cagada es que vivimos en el medio del foco infeccioso y planificar con esto es prácticamente imposible. Es gastar a cuenta al pedo.

Esto día a día cambia, en 15 minutos puede cambiar todo. Hay que tratar de controlar esa ansiedad. Cuando podamos volver a estar arriba de un escenario, estaremos y vamos a darle con todo. Pero creo que de acá a un año va ser difícil que podamos hacerlo.

Ustedes siempre hablan de las bandas jóvenes y el no pagar para tocar, ¿Cómo imaginás que se va a dar esa batalla para que se sostenga en la vuelta cuando hoy en día los boliches están vendiendo por Instagram cervezas a futuro para sobrevivir?

Están matados los boliches. Es una situación bastante complicada la que se puede llegar a plantear en un futuro. Entendemos la necesidad económica están pasando todos en este momento.

La primera vez que me subí a tocar en un escenario tenía 17 años y me acuerdo que lo esperaba con ansía increíble. Y después de dar ese show, me di cuenta de que lo que yo esperaba no era lo que verdaderamente estaba pasando en la escena. Entonces había dos caminos: me incorporaba a algo que no me gustaba cómo se manejaba o trataba de hacer algo distinto. Y lógicamente elegí el camino más difícil de hacer algo distinto y tratar de de transitar por ese espacio.

Ahí nos fuimos cruzando con un montón de otra gente que piensa de la misma manera en distintos en distintos palos de la música. Por ejemplo lo hacen los Eterna Inocencia en el Hardcore Punk o los Cadena Perpetua, también lo hacen los Pez, Los Poseídotica también lo practican y así podemos nombrar un montón de bandas. Hay muchas bandas que tienen el mismo pensamiento de que las cosas tienen que cambiar.

Uno no hace esto por plata. El que el que toca Heavy Metal o el que toca Rock en Argentina no lo hace por plata, lo hace por qué lo necesita, lo quiere y porque cree que tiene algo para brindar y quiere compartir. Es una expresión artística y debe ser respetada no te digo ganando plata, pero no pagar por tocar, que me parece una locura.

Cuando volvamos a los shows, va a depender mucho de lo que comprendan las generaciones nuevas. Nosotros hablamos siempre de eso para que las generaciones que vienen comprendan que no solamente se puede pagar por tocar. Hay otro camino, hay otra manera. Es la más difícil porque tenés que trabajar y tenés que pelear contra todos. La mayor parte de la escena es la otra, es la del pagar por tocar.

Nosotros estamos tratando de aportar desde nuestro lugar la conciencia de que se puede, si existen las bandas que nombre antes y otro montón más que lo que lo hacen, lo podemos hacer todos y si lo hacemos todos es mucho más fácil. Las reglas las pone uno y no tenés que estar a merced de lo que te digan o que hay que pagar para tocar porque no es así. Nosotros tenemos todos un pensamiento, no digo que pensemos todos lo mismo pero sí que todos percibamos lo mismo por lo menos, que es el respeto por la expresión artística.

¿Cómo fue el paso que tuvieron a festivales masivos del Rock Nacional en el interior?

Estuvo muy bueno, porque fue algo parecido a lo que pasó con la nominación de los Gardel. Nosotros trabajamos para dar buenos shows y aparentemente el boca a boca resulta, porque a nos terminan convocando en Cosquín, en el Taragüí y en otros festivales. Fuimos participando por nuestros shows en vivo, gracias esa energía y la comunión que tenemos los cinco cuando nos juntamos a tocar. Eso es algo natural que nos sale y se genera el ida y vuelta con el público que te acompaña, que cantan y comparte ese momento. Creo que es esa conexión la que la que nos abre puertas. Y es como con la nominación, está bárbaro porque es parte del reconocimiento al laburo que uno viene haciendo.

Los Antiguos hace ocho años que estamos juntos, pero cada músico individualmente tiene 20 años tocando en la escena under. Entonces todos lo vivimos desde el lugar del agradecimiento por el reconocimiento de tantos años de bajar los abrazos y de creer en algo y seguir con la bandera delante de no pagar por tocar y hacer la música que te parece que para vos tenés que hacer y hablar de las temáticas que a vos te parecen que tienen que ser. Es importantísimo participar en este tipo de eventos y que estemos dentro de la historia del Rock Nacional.

Mencionaste que tu primera vez arriba del escenario fue a los 17 años y toda la charla estuvo atravesada por cómo viven el reconocimiento, ¿Qué sentís con que te haya llegado ahora?

Creo que las cosas llegan en el momento que tienen que llegar por algo. Si llegó en este momento es porque tuve que transitar o tuvimos que transitar todo el otro camino. Las cosas cuando llegan sin esfuerzo, duran poco. Creo que las cosas que se construyen con el tiempo son las que perduran para siempre. Entonces yo soy muy agradecido de lo que me está pasando ahora porque veo el camino recorrido para atrás.

Cuando salió el tema de la nominación, yo sinceramente consideraba que teníamos un gran material como para poder participar y era una buena opción que podamos llegar a participar. Pero no tenía la seguridad de que íbamos a estar adentro. Y cuando llegó la nominación fue movilizador.

Entonces esas cosas llegan porque yo hace más de 20 años que hice otras para llegar a este momento. Tal vez si me llegaban hace 20 años atrás, no digo que hubiese sido injusto, porque las cosas llegan cuando tienen que llegar y no porque sí. A lo mejor hiciste un discazo y lograste a los 20 y está bárbaro. Yo tardé un montón de tiempo poder hacerlo o tal vez  grabé grandes discos anteriormente, pero no era el momento en el que me tenía que llegar.

Lo importante siempre es que en algún momento llegue al reconocimiento. Claramente mientras más temprano llegue más tiempo tenés para poder convivir con eso. Pero lo más importante es que en algún momento llegue y eso me hace respirar hondo y estar tranquilo que todo el sacrificio y el esfuerzo que uno vino haciendo, siempre justificado porque se hace por gusto, valió y te llegan esas oportunidades del reconocimiento y de la exposición. Nosotros trabajamos también para que cada vez más gente conozca a Los Antiguos y esto lo que te abre esas puertas para que puedas llegar a un montón de gente. Hay un montón de gente que nos conoce y hay otra tanta gente que no.  

Esto que estamos viviendo de los festivales grandes y esto de la nominación, nos permite salir en medios de comunicación que tienen nombre tanto gráficos como en televisión y radio. Todo eso te abre las puertas para que tu trabajo sea reconocido por cada vez por más gente. Después están los que te van a seguir, como los que no, pero estamos ampliando a mucho público más todo nuestro laburo y eso es importantísimo.

¿Encontraron la forma de definir en un solo concepto el género que hacen?

Los Antiguos es una banda de Rock-Metal. Porque nosotros tenemos canciones rockeras y tenemos un sonido ‘Metal hijo de puta’. Yo siempre lo defino así, porque tenemos ese  formato de canción pero no descuidamos de hacer ese metal agresivo que nos gusta. Encontramos, me parece, el equilibrio entre la canción y lo violento, lo zarpado y lo oscuro.

Desde el primer disco ya fue esta la idea charlada. A los cinco nos gusta el metal hijo de puta, o sea que no íbamos a dejar de tener esa escuela de Death Metal. Nos gusta sobre todo lo nórdico europeo, el sonido oscuro del metal sueco. Pero también nos gustan las canciones. Entonces se tratamos de de adaptar un formato canción a un sonido de crudo y así ya tenemos tres discos y estamos trabajando en el cuarto. Así que estamos bien!

En vivo son una aplanadora, suenan bien fuerte, ¿Cómo sobreviven los tímpanos a los ensayos?

Con tapones (risas). Con tapones, con algodón, con todo lo que nos podamos poner. Somos una banda que le gusta ensayar fuerte. A veces nos damos cuenta que nos estamos yendo a la mierda. Nos miramos entre los cinco y nos decimos: “Che estamos tocando realmente fuerte”. Y miramos los equipos y nos damos cuenta que están hasta las bolas y tratamos de bajarlos, un poco. Pero bueno, es parte de la energía y la comunión esa que nos genera el tocar juntos. Es difícil de controlar.

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