Heresy Fest Online – Día 2

Con presencias chinas, peruanas, brasileñas y locales, el sábado 13 de junio se desarrolló el día 2 del Heresy Fest Online. La iniciativa de la productora de videoclips homónima y el ciclo de conciertos Nuevo Under apostó a tres fechas (el día 1 fue el viernes 12 y el 3 el domingo 14) que congregaron a 26 bandas de diversos géneros y trayectorias repartidas a lo largo de un fin de semana que sin dudas agitó la quietud en los hogares durante el Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio. Stoner Rock, Power, Thrash, Doom, Death y Sinfónico estuvieron en dosis equilibradas a lo largo de poco más de dos horas. Además, como si fuera un real escenario argentino, se cumplió el cupo femenino.

La cuenta regresiva se dio inicio a la transmisión online con tan solo cinco minutos de demora de las 19.30 pautadas. Guido Schemonnia, conductor del programa radial Guerra de Lobos, ofició de presentador de la fecha y cada banda. Cumplidos los anuncios “institucionales” de la productora Heresy y con una reflexión sobre la pandemia y la escena: “El coronavirus cambió nuestra vida y como fan tenemos que retribuirlo –dijo Schemonnia y agregó- el feedback es lo que nos mantiene unidos”, se dio paso a los sets de las bandas.

La apertura estuvo a cargo de los bonaerenses CABROS, banda de Stoner Rock que se despachó con “Abrázame” un blues rock pesadito que promete. Fue la primera producción audiovisual de ellos y se presentó en sociedad a su nuevo cantante Mat Cráneo (ex Colvero).

Los ORA PRO NOBIS irrumpieron en segundo lugar con sus arpegios lúgubres y la permanente sucesión de tritonos, bien característicos del Doom Metal clásico, que los volvió una de las grandes apariciones del 2019 en la escena pesada. A la espera de su primer álbum larga duración (se encuentra en etapa de mezcla), los comandos por Diego Rodríguez ejecutaron de manera soberbia “The Landscape Has Changed” y “Always Bloom, Always Dark”.

ORA PRO NOBIS (captura propia).

Cuando la cosa parecía que iba por lo lento y los humos, hubo un quiebre y apareció con su Metal Sinfónico en pantalla, la experimentada banda de Villa Constitución BOUDIKA. Su participación constó de cuatro temas de su último larga duración Chaos Theory (publicado el año pasado): “Mr Hyde”, “Forgotten Hope”, “Master Of Your Own Thoughts” y “Chaos Theory”. Por momentos las pistas de teclados y de coros (sobre todo) hicieron perder algo de la frescura del vivo. Sin embargo, tuvo una gran ejecución del quinteto, donde se destacó la teatralidad de su frontwoman Eve, que tuvo instantes enternecedores con gestos que hacen suponer que está embarazada.

En cuarto orden hubo una vuelta al Stoner Rock con los platenses HOGUERA. La nueva banda de Federico Castrogiovanni y Gustavo Bianchi, ex batería y bajo de la extinta Humo del Cairo, se destacó por una apuesta visual un poco más jugada en la ambientación. Lamentablemente no hubo coordinación en cuanto a cómo filmar entre los cuatro y tuvo en la pantalla partida dos tomas verticales y otras dos horizontales. Tocaron “Oculto”, “Etna” y “Sismo pt.1” de su primer álbum homónimo lanzado el año pasado.

El siguiente acto tuvo un considerable salto de calidad sonora (mayor volumen y mejor lograda la mezcla) e imagen. DOMINATION hizo realmente valer su experiencia en giras europeas y los tres discos con historias conceptuales que llevan a cuestas sin dudas. El set estuvo compuesto con “Mentes Suicidas”, “Silent Scream” y “Trapped”, pertenecientes a su disco “Evil Seed”. La noche invernal hogareña dio un giro con su Heavy Metal clásico pero con sonido y potencia actual.

La primera banda extranjera fue VULTURE. Si bien hubo una caída en la imagen HD que venía de Domination, la banda de Thrash peruana la rompió. Su intervención intentó emular mejor que ninguna a un show en vivo con la permanente búsqueda de interactuar con el público de su gran vocalista Miriam Maldonado que presentó cada tema y reflexionó sobre la pandemia a tono de la prédica combativa de las canciones. Tocaron “Cazador”, “Prevalecer”, “Renacer”, un set instrumental, “Inmolación” (que al presentarla explicó que está inspirada en la leyenda de las brujas de Cachiche) y “Testigo del horror”. En el chat en vivo el público devolvió con creces su actuación y seguramente la visita física a la Argentina será correspondida.

VULTURE (captura propia).

El séptimo turno fue para la gran muestra de Power Metal de ARIADNA PROJECT. Otra banda de trayectoria y uno de los platos fuertes que atrajo conectados e interacción en los mensajes. También en línea con sus predecesores (aunque su frotman Emmanuel Gerbam se mantuvo fiel a su estilo sereno), tuvo búsqueda de ida y vuelta. La lista que hicieron fue “Desata el fuego” y “Enfrenta el destino”, ambas de Novus Mundus (uno de los más destacados discos de este año que fue lanzado en abril) y su clásico cierre con “Aprendiendo a creer” (Mundos Paralelos, 2005).

El festival siguió en la línea Power, pero esta vez desde tierras lejanas. Muy lejanas. Desde Mianyang, China llegó BARQUE OF DANTE con una sublime actuación. Camiseta de la selección argentina incluida, que clavó el guitarra líder Zhang Qing. Desde 2017 las voces están a cargo del argentino Roberto Castiglioni, sin dudas a la altura de vocalistas icónicos del género. Tocaron “Astral Projection” (single, 2019), “Way of your life” y “Final Victory” (Lasting Forever, 2015).

Para el cierre la cosa se puso extrema y a decir por los comentarios todos tuvimos ganas de que no terminase, dado que la banda SINAYA solo interpretó la canción “Life Against Fate” (Maze of Madness, 2018). La banda de Death Metal de San Pablo, liderada por la guitarrista y cantante Mylena Mônaco, aprovechó la ocasión para presentar en sociedad la nueva formación integrada por Janaina Melo (batería), Bruno Kozseran (guitarra) y Eric Akune (bajo).

Mylena Mônaco, SINAYA (captura propia).

Pese a la extrañeza de ver un festival en YouTube, con muchos en sus livings tomando mate un sábado a la noche. Al finalizar la transmisión cientos de personas la habían visto. Si bien es difícil medir porque la audiencia va y viene, tal vez en un boliche llegaría a ser un “éxito comercial”. Fue una gran oportunidad para que se conozcan bandas nuevas de diversos géneros y también del extranjero, que siempre es tan difícil que lleguen a Buenos Aires.