En nombre de la “libertad de prensa”, la AFIP seguirá sin cobrarle a Clarín y La Nación

| ✍ Andrés Galván |

Las dos principales empresas de medios del país tienen una millonaria deuda con la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) desde 2003. La semana pasada un fallo les estiró los plazos para que sigan sin verse obligados de pagar el Impuesto al Valor Agregado (IVA) ni el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta. Leé el fallo completo.

Publicado originalmente en La Izquierda Diario

La jueza federal María Rita Ailán del Juzgado Federal N° 6 en lo Contencioso Administrativo dio lugar, el pasado jueves 23 de mayo, a la medida cautelar presentada por Arte Gráfico Editorial Argentino (AGEA – Clarín) y Sociedad Anónima La Nación para que sigan estando por fuera de la tributación tanto del pago de IVA como del Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta, del que habían sido beneficiados con el no pago durante la presidencia de Eduardo Duhalde.

Dos recientes resoluciones que la AFIP dictó el 2 de mayo determinaban de oficio el débito automático y el crédito fiscal del IVA  y el Impuesto a la Ganancia Mínima Presunta (condonado en el Impuesto a las Ganancias) al que ambas empresas mediáticas se negaban desde hacía 16 años presentando medidas cautelares.

Historia del no pago de impuestos

Los decretos n°730/01 y 746/03 dictados durante el gobierno de Duhalde, en el marco del “Registro de Beneficiarios de los Convenios para mejorar la competitividad y la generación de empleo”, durante la crisis 2001-2003, permitía a las patronales computar las contribuciones como crédito fiscal para el IVA, cumpliendo una serie de requisitos.

Héctor Magnetto, CEO del Grupo Clarín

Al detectarse que esos requisitos no se cumplían (suba del precio de los diarios fuera del periodo autorizado), la AFIP dio por caduco el acuerdo. Desde entonces ambas empresas presentaron medidas cautelares para evitar el pago de los impuestos. En 2010, un fallo de la Corte Suprema ordenó dictar una nueva ley que regule la vigencia de las cautelares en las causas en las que participa el estado.

Recién el año pasado el juzgado de Ailán rechazó la prórroga de la cautelar original que aún aguarda la resolución de Cámara. No obstante, la semana pasada dispuso la cautelar interina para que la AFIP no pueda cobrarle a Clarín y La Nación lo adeudado hasta que la haya una resolución.

El fallo actual

Para justificar la medida la jueza Ailán invocó la libertad de prensa y de expresión sustentada en la Constitución Nacional y en los tratados internacionales incorporados en el artículo 75 inciso 22 de la misma. 

La magistrada, en lo que parece una burla al conjunto de los medios alternativos y la población entera, adujo que “la ejecución forzosa de la deuda las colocaría en una situación de iliquidez que podría impedir la edición y distribución de sus productos periodísticos, afectándose así la actividad periodística.

Concentración y más concentración

Clarín y La Nación son las dos empresas mediáticas más importantes del país. Entre ambas controlan la distribución del papel de diarios desde diciembre de 1976, gracias al favor recibido por Videla con la entrega de las acciones mayoritarias de Papel Prensa. Además se constituyen como medios con alta concentración regional (CABA y GBA) en un país fuertemente centralizado (ver “Los dueños de la palabra”, Mastrini-Becerra, 2009), llevándolos a ser auténticos pulpos mediáticos de carácter monopólico en toda la Argentina.  

Julio César Saguier (h), presidente de S.A. La Nación

Durante la década menemista, el Grupo Clarín se hizo de la señal de TV por aire Canal Trece y gracias al negocio de las transmisiones del fútbol absorbió a las empresas cableoperadoras del interior del país. Luego, en 2007, en el último acto del gobierno de Néstor Kirchner, y con la redacción de su jefe de gabinete (y actual precandidato a presidente de CFK) Alberto Fernández, Clarín recibió por decreto la habilitación de la fusión de su cableoperadora Cablevisión con su principal competidora Multicanal. Previamente, ya habían sido beneficiados con la extensión de la posesión de licencias tanto del espectro radiofónico, como de las señales de TV (ver “La cocina de la ley”, Jaimes-Busso, 2011).

Con la llegada del macrismo en 2015, los beneficios se extenderían. Desarticulada la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual (“Ley de Medios”), que a partir de la judicialización, nunca llegó a hacerse efectiva para Clarín, el presidente Macri retrotrajo la coyuntura de los medios a una situación, incluso en algunos puntos peor, a la del decreto-ley de radiodifusión de 1980 firmado por Videla. En un primer momento el Grupo Clarín adquirió la compañía de celulares Nextel. Luego, fue beneficiado por la habilitación del 4G para dicha empresa.

Y finalmente en 2018 se oficializó la compra del Grupo Telecom (Telecom, telefonía fija; Personal, telefonía móvil; Arnet, internet). Clarín pasó así a ser el controlador principal de papel de diarios, televisión por cable, internet de fibra óptica, internet wifi 4G, telefonía fija y telefonía móvil.

Por su parte el medio de la familias Mitre-Saguier, La Nación, sostiene un perfil más bajo, pero también se ha visto en ascenso en estos años. En 2015 lanzó su señal de TV por cable, LN+.

Además de a partir de un negociado espurio con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, está construyendo un estadio techado en el barrio de Villa Crespo con capacidad para 15 mil personas. La obra despertó los reclamos de los vecinos por el impacto negativo que tendría en sus vidas convivir con “el centenar de shows al año”, que el propio La Nación hace bandera de la obra. En línea con el no pago de IVA, el “Buenos Aires Brand La Nación Arena”, según la ley aprobada por la Legislatura porteña en septiembre de 2017, su predio “estará exento de la tasa retribuita del impuesto inmobiliario y de la tasa retributiva de los servicios de ABL, mantenimiento y conservaciones de sumideros”.

Libertad de prensa y libertad de empresa

El fallo de la jueza Ailán resulta un agravio hacia el derecho de acceso a la comunicación y el derecho a ser informado, pero también hacia los derechos que nosotres mismes tenemos de comunicar y de informar. La situación laboral de les trabajadores de prensa es de una profunda crisis.

Según el Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Sipreba) se llevan perdidos más de 3.000 puestos de trabajo. El caso más resonante, justamente es el del propio Grupo Clarín que despidió en abril de este año 56 trabajadores de sus diarios Clarín y Olé, por motivos de “adecuación tecnológica”.

Protesta de les trabajadores de Clarín en contra de los despidos. Mayo 2019.

Anteriormente, en 2017, Clarín y La Nación cerraron su agencia de noticias DyN, que luego de 35 años de destacada labor, dejó en la calle a más de 100 periodistas y trabajadores de prensa.

En un momento de crisis económica-política como el que estábamos viviendo, necesitamos la mayor amplitud de voces para conocer la realidad. Además necesitamos el mayor número posible de recursos humanos para poder abarcarla. Simplemente basta recordar la situación que se vivió en el show del Indio en Olavarría porque ni la agencia de noticias estatal Télam, ni los medios nacionales enviaron corresponsales.

La “adecuación tecnológica” esconde una profunda precarización del trabajador de prensa. Hoy un redactor, se vuelve además reportero, fotógrafo, camarógrafo, editor y community manager, por un único y módico ingreso. Además de que los otros cinco puestos de trabajo se vuelven prescindibles para las empresas.

Para que todes podamos acceder a conocer lo que pasa, no seamos víctimas de fake news y podamos alcanzar la verdad de la realidad, se necesitan más trabajadores de prensa, en más medios.

Este domingo 2 de junio, La Nación celebró haber llegado a la friolera de 200 mil suscriptores https://www.lanacion.com.ar/sociedad/la-nacion-es-el-primer-medio-argentino-en-llegar-a-200000-suscriptores-digitales-nid2253819

Hablar de que si la AFIP le cobra a Clarín y La Nación, los llevaría a una “situación de iliquidez” que podría impedir que impriman y distribuyan sus diarios, “afectando la libertad de prensa y libertad de expresión” es un insulto al pueblo trabajador y los trabajadores de prensa en particular

Todes pagamos a diario el impuesto de un 21% de IVA sobre el valor de un sachet de leche o cualquier otro alimento para alimentar a nuestres hijes, la casta judicial beneficia a dos de las más importantes empresas con la exención de pago. Empresas que además monopolizan que vemos y de que hablamos.

Que el ajuste no lo paguemos les trabajadores. El Plan del FMI logra imponerse por el monopolio mediático que lo oculta o en última instancia lo difunde como algo positivo para la sociedad argentina. Por eso los benefician con el no pago. Que Clarín y La Nación paguen sus impuestos. Que la crisis la paguen los capitalistas.

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